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Artículo 132 LFT
En 2027, registrar la jornada será parte del cumplimiento laboral
Una entrada o salida sin evidencia puede generar diferencias en horas trabajadas, tiempo extraordinario y nómina. Worky te ayuda a sustituir controles separados por información organizada y disponible para su revisión.
¿Qué exige el artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo?
La fracción XXXIV establece que las empresas comprendidas deberán registrar electrónicamente la jornada de cada persona y presentar la información cuando la autoridad laboral la solicite.
La ley menciona expresamente:
-
Horario de inicio.
-
Horario de finalización.
-
Registro individual por trabajador.
- Disponibilidad ante la autoridad.
La STPS deberá definir el ámbito de aplicación, los requisitos y las excepciones. Sus disposiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.


2026: el momento para revisar cómo registras las jornadas
Antes de 2027, las empresas necesitan analizar si sus controles permiten identificar quién registró una entrada, cuándo terminó su jornada y qué modificaciones se realizaron.
Comienza revisando:
- Cómo se capturan entradas y salidas.
- Quién puede modificar los registros.
- Cómo se autorizan las correcciones.
- Dónde se guardan las horas extraordinarias.
- Cómo llega la información a nómina.
Este diagnóstico ayuda a detectar controles manuales que podrían quedarse cortos ante los nuevos requisitos.
¿Por qué una hoja de Excel puede no ser suficiente?
La ley no prohíbe expresamente utilizar Excel. Sin embargo, una tabla editable puede dificultar la trazabilidad de los registros y las correcciones.
Algunas limitaciones son:
- Los datos pueden modificarse manualmente.
- Pueden existir diferentes versiones del archivo.
- No siempre permite validar la identidad.
- Depende de capturas realizadas por una persona.
- No conecta automáticamente turnos e incidencias.
Una plataforma especializada permite registrar la asistencia desde el origen y conservar un historial más claro de los movimientos.


De una marcación a información que puedes comprobar
Un control completo no solo guarda una hora. También relaciona el movimiento con la persona, el turno y el centro de trabajo correspondiente.
Con Worky puedes registrar:
- Identidad del colaborador.
- Fecha y hora del movimiento.
- Entrada y salida.
- Turno asignado.
- Ubicación, cuando corresponda.
- Método de registro utilizado.
- Incidencias detectadas.
- Correcciones y autorizaciones.
Así, RH puede consultar el historial y revisar las diferencias antes de utilizarlas en nómina.
¿Qué debe revisar tu empresa antes de 2027?
La preparación no consiste únicamente en cambiar una lista por una aplicación. También se deben ordenar los horarios, permisos y procesos internos.
- Actualiza horarios y turnos: Confirma que cada colaborador tenga una jornada asignada.
- Define métodos de registro: Elige entre aplicación, web, WhatsApp, QR o reconocimiento facial.
- Establece autorizaciones: Determina quién puede corregir o aprobar incidencias.
- Relaciona asistencia y nómina: Evita que cada área trabaje con datos diferentes.
- Comunica el proceso: Explica a los colaboradores cómo se registrará la jornada.
Prepararse con anticipación permitirá ajustar el sistema cuando la STPS publique las disposiciones definitivas.


Prepara el registro electrónico con Worky.
Worky conecta asistencia, horarios, incidencias y nómina para que tu empresa pueda administrar la jornada desde una sola plataforma.
Con Worky puedes:
- Registrar electrónicamente entradas y salidas.
- Configurar horarios por área o sucursal.
- Administrar turnos fijos, rotativos y nocturnos.
- Detectar retardos y tiempo adicional.
- Revisar y aprobar incidencias.
- Consultar el historial de movimientos.
- Generar reportes de asistencia.
- Relacionar los datos con nómina.
Worky facilita la ejecución y documentación del proceso. Cada empresa deberá validar las reglas definitivas y confirmar cómo aplican a su operación.
Preguntas frecuentes sobre el registro electrónico de jornada
La reforma a la Ley Federal del Trabajo publicada el 1 de mayo de 2026 adicionó la fracción XXXIV al artículo 132. Esta disposición señala que las personas empleadoras comprendidas deberán registrar electrónicamente la jornada de cada trabajador, incluyendo el horario de inicio y finalización, y entregar esa información a la autoridad laboral cuando sea requerida.
Sin embargo, existe una diferencia entre la publicación de la reforma y su aplicación operativa. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social deberá emitir disposiciones generales para definir el ámbito de aplicación, los requisitos técnicos y las posibles excepciones.
De acuerdo con el artículo Quinto Transitorio del decreto, estas disposiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. Por esta razón, el periodo comprendido entre mayo y diciembre de 2026 permite que las empresas revisen y adapten sus procesos.
La fecha también coincide con el primer ajuste de la nueva jornada semanal. Durante 2026 se mantiene el límite de 48 horas; en 2027 disminuirá a 46; en 2028 será de 44; en 2029 bajará a 42 y en 2030 se alcanzarán las 40 horas.
Esto no significa que todas las organizaciones deban comprar inmediatamente un dispositivo biométrico. La ley establece un control electrónico, pero no obliga a contratar una marca o utilizar un aparato específico. Las disposiciones de la STPS deberán aclarar cómo se aplicará la obligación.
Aun así, las empresas pueden comenzar a revisar si su sistema actual permite identificar a cada colaborador, conocer cuándo inició y terminó su jornada, conservar las correcciones y presentar la información cuando sea necesario.
Worky ayuda a preparar esta transición mediante el registro de entradas y salidas, configuración de turnos, control de incidencias y reportes de asistencia. Los colaboradores pueden realizar marcaciones mediante aplicación móvil, plataforma web, WhatsApp, QR, reconocimiento facial y opciones biométricas.
La plataforma concentra los datos para que RH pueda consultar la jornada y relacionar las incidencias aprobadas con nómina. Worky facilita la administración del proceso, pero cada empresa deberá validar las disposiciones definitivas y confirmar cómo aplican a su operación.
El artículo 132, fracción XXXIV, menciona elementos mínimos que deben formar parte del control electrónico. La información debe corresponder individualmente a cada persona trabajadora e incluir el horario de inicio y finalización de su jornada.
La empresa también deberá estar en posibilidad de proporcionar los datos a la autoridad laboral cuando sean requeridos. Esto implica que los registros necesitan permanecer disponibles, organizados y relacionados con la persona correspondiente.
La reforma señala que el contenido podrá constituir prueba plena cuando se acredite que fue acordado entre la persona trabajadora y la empleadora. Por eso, no basta con guardar una hora dentro de una tabla. También será importante definir políticas claras, informar cómo se realizará la marcación y establecer quién puede corregir o autorizar un movimiento.
La STPS todavía debe publicar los requisitos técnicos definitivos. Mientras eso sucede, una empresa puede considerar información adicional que facilite la trazabilidad:
- Nombre o identificador del colaborador.
- Fecha del registro.
- Hora de entrada.
- Hora de salida.
- Turno programado.
- Centro de trabajo.
- Método utilizado para marcar.
- Ubicación, cuando resulte necesaria.
- Descansos registrados.
- Incidencias detectadas.
- Horas trabajadas.
- Correcciones y autorizaciones.
- Persona responsable de modificar el movimiento.
Estos datos ayudan a interpretar correctamente cada registro. Una salida posterior al horario no necesariamente debe pagarse automáticamente como tiempo extraordinario; primero será necesario revisar qué ocurrió, si existió autorización y qué reglas aplican.
Worky relaciona las marcaciones con la identidad del colaborador, su turno y el método de registro. La plataforma compara el horario programado con el tiempo efectivo y muestra posibles retardos, faltas, salidas anticipadas o tiempo adicional.
RH puede revisar y autorizar las incidencias antes de que afecten la nómina. Además, los reportes pueden consultarse por persona, área, sucursal o periodo.
Con Worky, la empresa evita mantener la asistencia en un archivo, los turnos en otro y las incidencias en un sistema diferente. La información se administra desde un mismo ecosistema.
Cuando la STPS publique las disposiciones generales, cada organización deberá compararlas con su proceso actual. Contar previamente con horarios, registros y autorizaciones centralizados facilitará realizar los ajustes necesarios antes de 2027.
La Ley Federal del Trabajo no menciona específicamente a Excel ni establece una prohibición expresa sobre las hojas de cálculo. Por ello, no sería correcto afirmar que utilizar Excel es automáticamente ilegal.
El problema se encuentra en las capacidades de una tabla editable frente a lo que una empresa podría necesitar demostrar. Una hoja puede contener nombres, fechas, entradas y salidas, pero no siempre acredita cómo se generó cada dato, quién realizó una modificación o cuál era el valor original.
Cuando varias personas utilizan el mismo documento, una celda puede modificarse, eliminarse o sustituirse. También pueden existir diferentes versiones del archivo y resultar difícil saber cuál contiene la información correcta.
Otra limitación es la validación de identidad. Una captura manual no necesariamente demuestra que el colaborador estuvo presente o que realizó personalmente la marcación. Tampoco relaciona automáticamente el movimiento con el turno asignado, los descansos o las incidencias correspondientes.
Entre los riesgos de depender exclusivamente de una hoja se encuentran:
- Cambios manuales sin autorización estructurada.
- Múltiples versiones del mismo archivo.
- Fórmulas eliminadas o modificadas.
- Falta de validación de identidad.
- Ausencia de alertas sobre jornadas extendidas.
- Conciliación manual con nómina.
- Datos diferentes entre RH y operaciones.
- Dificultad para conservar el historial original.
La STPS deberá publicar las disposiciones técnicas que determinarán cómo tendrá que realizarse el control. Hasta conocer esas reglas, no puede afirmarse de forma absoluta que ninguna hoja de cálculo podrá utilizarse.
Sin embargo, las empresas deberían evaluar si su archivo puede proporcionar trazabilidad, disponibilidad, seguridad y claridad suficientes ante una inspección o diferencia laboral.
Worky registra las marcaciones desde el origen y las relaciona con horarios, turnos e incidencias. Cada movimiento puede consultarse dentro de la plataforma y RH puede revisar las diferencias antes de utilizarlas en nómina.
Los colaboradores pueden marcar mediante aplicación, web, WhatsApp, QR, reconocimiento facial y opciones biométricas. Esto reduce la dependencia de capturas posteriores.
Worky no garantiza automáticamente el cumplimiento, pero ofrece herramientas diseñadas específicamente para administrar jornadas. Frente a una hoja editable, permite trabajar con un proceso centralizado, consultable y preparado para adaptarse a las disposiciones que emita la autoridad.
La Ley Federal del Trabajo establece la obligación de llevar un control electrónico de la jornada, pero no obliga a contratar una plataforma, marca o dispositivo específico. La solución adecuada dependerá de las disposiciones que publique la STPS y de las características de la empresa.
Un negocio con una sola oficina puede tener necesidades diferentes a las de una organización con plantas, sucursales, personal remoto y turnos 24/7. Por eso, no conviene elegir únicamente un aparato que registre una hora. Es necesario evaluar todo el proceso, desde la marcación hasta la revisión de incidencias y su relación con nómina.
Como base, el sistema debe permitir identificar a cada trabajador y documentar electrónicamente cuándo comienza y termina su jornada. También debe facilitar la consulta y entrega de la información cuando sea requerida.
Para un control más completo, conviene que incluya:
- Diferentes métodos de marcación.
- Configuración de horarios.
- Turnos fijos, rotativos y nocturnos.
- Administración de varias ubicaciones.
- Identificación de retardos y ausencias.
- Detección de tiempo adicional.
- Historial de movimientos.
- Control de correcciones.
- Autorización de incidencias.
- Reportes por persona, área o periodo.
- Accesos diferenciados.
- Medidas de protección de datos.
- Conexión con el proceso de nómina.
- Capacidad para operar con una conexión inestable.
También debe ser sencillo para los colaboradores. Un sistema complicado puede generar registros incompletos y aumentar la cantidad de correcciones manuales.
Worky permite registrar la jornada mediante aplicación móvil, plataforma web, WhatsApp, QR, reconocimiento facial y opciones biométricas. La empresa puede asignar métodos diferentes según el tipo de personal o centro de trabajo.
Cada marcación se relaciona con el turno programado y la plataforma muestra las diferencias detectadas. RH puede validar retardos, faltas, salidas anticipadas y tiempo extraordinario antes de enviar la información a nómina.
Los reportes facilitan conocer las horas trabajadas y detectar áreas que acumulan jornadas extendidas. Esto será especialmente relevante durante la reducción gradual hacia las 40 horas.
Antes de contratar cualquier solución, conviene probar el flujo completo: registro, revisión, autorización, reportes e integración. Worky ayuda a centralizar estos pasos para que la empresa no dependa de controles separados y pueda prepararse para las disposiciones de 2027.







